En el local de al lado nuestro habitan unos extraños seres, estos seres, en su local tienen un garaje, y en la puerta de este, su correspondiente “vado”, hasta aquí todo normal.

Como en casi todos los sitios, aparcar por esta calle es muy complicado a ciertas horas, y ya que podemos controlar el coche perfectamente desde nuestro local, algunas veces lo hemos aparcado delante del garaje de estos seres, hasta que algún hueco se queda libre en la calle y lo cambiamos pero al ver que era más complicado aparcar bien el coche de lo esperado y que estábamos usando el vado casi a diario, decidí hablarlo con los seres, para que supiesen que ese coche que aparecía en su puerta casi todos los días era nuestro, ver si les molestaba y no llamasen a esos señores del ayuntamiento que viajan en camiones que secuestran coches, pues bien, me dijeron que ningún problema, que incluso los antiguos inquilinos del local ya lo hacían antes y que no les importaba.
Todo mentira, todo formaba parte de un siniestro y oscuro plan para enriquecer las arcas del ayuntamiento.
Cuando ya nos habíamos acostumbrado a dejar el coche ahí, sin preocuparnos y sin estar tan pendiente como antes, simplemente cuando querían sacar o meter alguno de sus coches, nos avisaban y listo, entonces un día, para ser mas concretos, ayer, dejamos el coche en su vado toda la mañana, y a ultima hora fuimos a hacer una pequeña compra, que no duró más de 15 minutos, el coche no lo movimos ni nos preocupo, porque los seres habían dejado un cartelito en su puerta en el que se podia leer “Cerrado por estar de viaje”, y efectivamente, no dieron señales de vida en todo el día, pero al volver, vemos uno de estos camiones “secuestracoches” maniobrando cerca de nuestro coche, pues si, efectivamente, los extraños seres habían llamado a la grúa porque estaba nuestro coche bloqueandoles el paso, por menos de un minuto conseguimos evitar el secuestro, pero la “recetita” nos la llevamos puesta.
Sin quitarle en ningún momento la razón al extraño y retorcido ser, ya que estaba en su derecho de llamar a la grúa, nosotros no estábamos y para eso paga el vado, pero digo yo, ¿no hubiese sido más rápido y lógico llamarnos a nosotros en vez de a la grúa?, pero no, porque estos seres piensan cosas raras, es más, hasta las dicen en voz alta y sin que les pregunten, porque al llegar al coche nos comento que llevábamos una hora fuera y que además ¡¡no conocía el coche!!.
Conclusión, como casi siempre, no te fíes ni de tu padre, nunca se sabe cuando alguien puede estar enfermo de la cabeza y entretenerse gastando bromas de las que interviene la policía y te cuestan un puñado de euros.